B.((Ha lanzado elevadas
montañas en la tierra, a fin de que no se muevan con vosotros; ha trazado ríos y
caminos, a fin de que seáis dirigidos en vuestra marcha.)).
(La Abeja:16)
Esta noble aleya vino en
la mitad del primer cuarto de la sura de la abeja, que fue revelada en la Meca,
y consta de ciento veintiocho versículos, después de Albasmala (Albasmala: En el
nombre de Al-láh, el Compasivo, el Misericordioso). Se llama así porque en ella
hay una señal a las abejas, a las que Al-láh –Enaltecido sea- concedió un
instinto maravilloso que las hace capaces de construir sus celda, ordenar su
vida y también para seguir los distintos caminos de forma sencilla y fácil, y
obtener miel, que se considera como un líquido alimenticio medicinal para los
seres humanos, de los buches de las hembras.
Los grupos de abejas se
llaman así porque Al-láh – Enaltecido sea- les atribuyó esta capacidad de sacar
miel, y las caracterizó por esta cualidad entre los
insectos.
La sura de la abeja
muestra las bases fundamentales de la fe islámica tales como: la verdad divina
de que Al-láh es el Creador de todo y de que es el Señor de todas las cosas y su
Dueño. Además, la verdad absoluta del monoteísmo del Creador sobre todas sus
criaturas, y la del poder divino no limitado, y la voluntad divina que nada la
obstaculiza, la de la revelación divina, la profecía y el mensaje que Al-láh –
Glorificado y ensalzado sea- concedió a unos mensajeros, lo completó y terminó
con la elección del último Mensajero y Profeta, nuestro Señor Mohammad Ben
Abdellah – que las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean con él. Por lo tanto,
Al-láh se comprometió a conservar su último mensaje completo e intacto con la
misma lengua de su revelación,
mientras encargó los mensajes anteriores a sus dueños y los
perdieron.
De los signos cósmicos en
la sura de la abeja:
Surat An-nahl citó muchos
signos cósmicos que afirman la verdad divina que está clara en la grandeza de la
Creación, la abundancia de las bendiciones a sus siervos, la perfección de la
ciencia, la grandeza de la sabiduría, y la precisión en la disposición. De estos
signos citamos lo siguiente:
(1) Crear los
cielos y la tierra.
(2) Crear
al hombre de una gota de esperma, y el hombre trata, tantas veces, a su Creador con incredulidad y
negación.
(3) Crear el
ganado, que es una fuente de muchos beneficios para el ser
humano.
(4) Crear los
caballos, mulos, burros y otros medios de transporte, que no eran conocidos en
la edad de la revelación, y que proseguirán su desarrollo por el crecimiento de
la ciencia del hombre y su capacidad técnica. Al-láh crea lo que el hombre aún
no sabe.
(5) La
diversidad de las creencias de la gente tendentes tanto al extravío como al
bien.
(6) La
precipitación del agua del cielo para beber y para cultivar árboles y sembrar
plantas, y de las importantes plantas destacan los olivos, las palmeras, los
viñedos, y distintas frutas benditas.
(7) El
sometimiento a la tierra por Al-láh – como resultado del cambio entre la noche y
el día, de su forma esférica y su movimiento giratorio alrededor de su eje ante
el sol- y también creó el sol, la luna y las estrellas, todos ellos están
sometidos y controlados por su mandato, para que la vida en este universo sea
viable.
(8) La
existencia de todos los tipos de vida sobre la tierra, y la extensión de su
superficie, sus rocas, sus componentes, sus materias compuestas, y sus
diferentes ciclos – el agua, el de la vida, el de las
rocas…etc.)
(9) Someter el mar al servicio del hombre
con todas las criaturas vivientes de cuya carne tierna se beneficia, de cuyas
estructuras óseas fabrica sus enseres, y la capacidad de llevar las grandes
naves que corren en su agua, y el aire que está encima del
agua.
(10) Fijar
en la tierra sólidas montañas que la afianzan para que no se agite, y para que
esté llena de vida. Y la relación entre su formación y los ríos que brotan de
sus cumbres, además de lo que los ríos hacen en su camino hacia su desembocadura
al desmenuzar las rocas, la formación de la tierra, la concentración de muchos
minerales y rocas beneficiosas y otras riquezas terrestres. Y también en allanar
la tierra y crear sendas y caminos sobre ella.
(11) Hacer las diferentes ondulaciones de la
tierra como signos que determinan el camino para la gente durante el día, y las
estrellas en el cielo que sirven, también, como puntos de referencia en la
oscuridad de la tierra y del mar.
(12) Al-láh
– Enaltecido sea- es el Creador de todos y los seres creados no son capaces de
crear nada.
(13) Describir
el castigo de algunas naciones anteriores de una manera parecida con lo que los
terremotos hacen en nuestro tiempo, antes de que nadie comprenda el mecanismo de
estas sacudidas.
(14) La
afirmación de Al-láh -Enaltecido sea- de que la tierra tragó a los que han
pecado en el pasado y Él – Ensalzado sea-
puede hacer que la tierra los trague tanto en el presente como en el
futuro. En esto existe una afirmación de que nuestra comprensión del mecanismo
de las catástrofes terrestres no choca con otra interpretación de que son unos
de los soldados de Al-láh, que puede enviarlos contra quien quiere de sus
siervos como castigo a los desobedientes, una prueba para los buenos y ejemplo
para los sobrevivientes.
(15) La
extensión de la sombra y su contracción se considera como una forma de su
sometimiento a Al-láh – Enaltecido sea-
y su obediencia completa.
(16) Al-láh
creó la leche de las entrañas de los animales de rebaño de lo que está entre los
alimentos digeridos y la sangre. Una leche pura, de una absorción tan dulce para
los que la beben.
(17) Y de
los frutos de las palmeras y de las uvas una buena fuente de bien, mientras que
el hombre las utiliza mal como medio para la borrachera y la pérdida de la
conciencia.
(18) Al-láh
creó las abejas y concedió a las hembras la habilidad para construir moradas en
cavernas de las montañas, árboles y de las casas, además de la capacidad para
recoger el néctar y los granos de polen de las diferentes flores y esto desde
extensas distancias sin que pierdan sus casas. Por otro lado, el néctar se
convierte en sus entrañas en un licor de diferentes tipos que contiene un
remedio para los hombres.
(19) El
ciclo de la vida entre la creación y la muerte es obligatoria para cada ser
humano. De los humanos hay quien muere joven y otros que podrán llegar a
la edad de decrepitud con sus signos como el de perder la memoria parcialmente o
totalmente.
(20) La
creación del sentido del oído antes del de la vista.
(21) Al-láh
– Glorificado sea- es quien
sostiene los pájaros sometidos a la voluntad de Al-láh en medio de la
atmósfera.
(22) La
referencia al calor y al frío por una sola palabra "harr", ya que cada una de
ellas se representa por grados de temperatura positivos o
negativos.
Algunos comentarios de los
intérpretes:
Al explicar el
dicho del Altísimo: ((Ha lanzado elevadas montañas en
la tierra, a fin de que no se mueva con vosotros; ha trazado ríos y caminos, a
fin de que seáis dirigidos en vuestra marcha.)) ( Sura de la abeja:
15).
Ibn-kazir citó lo
siguiente: "Al-láh habló de la tierra y cómo ha lanzado en ella sus elevadas
montañas para que no se moviera con los animales sobre ella sin lo cual no sería
fácil vivir. Todo se aclara en el dicho de Al-láh: (y fijó las montañas) y el
otro: (ríos y caminos aplanados). Es decir, estableció en ella ríos que corren
de un lugar a otro como una provisión para los siervos, por eso el río corre en
la tierra y en los desiertos y penetra las montañas con la voluntad de Al-láh,
ya que no hay más divinidad que Al-láh. Asimismo, Al-láh trazó caminos allanados
a través de los cuales recorre de un lugar a otro y dividió las montañas a fin
de formar caminos y paseos, como se muestra en el dicho de Al-láh –Altisimo sea:
((Estableció en ella sendas y
caminos desfiladeros))
De las evidencias
científicas en el noble versículo:
Una de las pruebas
científicas deslumbrantes en dicho noble versículo es el uso de la expresión
"lanzamiento" para describir la formación de las montañas. Además, las describió
como las que fijan la tierra para que no se moviera con las criaturas, y ha
relacionado la formación de los ríos y de las sendas con la de las montañas con
la siguiente explicación:
Primero: la descripción
del proceso de la formación de las montañas con la expresión de
(lanzamiento).
Las montañas están
descritas como formas terrestres destacadas sobre la superficie de la tierra. Se
caracterizan con sus altas cumbres, sus laderas y su existencia en grupos como
organizaciones o sierras o cinturones o en grupos de cinturones montañosos que
normalmente son paralelos o casi paralelos. Algunas existen en forma de colinas
o altos singulares formando así una sola montaña. Dichos altos se forman
normalmente por las erupciones volcánicas en la forma
siguiente:
(1) Las montañas
volcánicas que se forman mediante los procesos de lanzamiento de erupciones
volcánicas:
La cubierta rocosa de la
tierra se divide a través de un número de capas terrestres cuyas profundidades
oscilan entre 65 km. y 150 km., en doce láminas grandes, además de un número
pequeño de pequeñas láminas de la cubierta rocosa.
Cuando estas láminas
flotan sobre un débil marco, semifundido, se conoce con el nombre de el marco
débil terrestre. Luego los volcanes abundan en las fronteras que separan esas
láminas, especialmente en los límites de la separación entre ellas. La mayoría
de estos volcanes echan sus materias ígneas de abajo a arriba. Estas materias se
aglomeran para formar masas montañosas separadas de las rocas volcánicas y su
altura llega a miles de metros sobre el nivel del mar, ya que la actividad de la
mayoría de estos volcanes sigue hasta 20 o 30 millón de años y quizá la
actividad de algunos de ellos siga a más de cien millones de
años.
Un ejemplo de estas
montañas volcánicas: la montaña de Ararat (5100 m.) en Turquia, la de Etna (3300
m.) en Sakalía, la de Visof (1300 m.) en Italia, la de Quilimanjaro (5900 m.) en
Tanzania y la de kenia(5700 m.) en
kenia.
(2) Las montañas plegadas se
forman por los procesos de lanzamiento de rocas de color sobre los fondos de los
océanos, sobre los márgenes de los continentes: representan las cordilleras
plegadas, representando el máximo desarrollo en la formación de los cinturones
montañosos. Por eso, se representan por los grandes sistemas montañosos. Estos
sistemas son formados por varios tipos de rocas sedimentarias, volcánicas y
metamórficas (todas se producen por un proceso de lanzamiento). Están formados,
también, por varios tipos estructurales de plegamientos, de grietas, de grietas
cabalgadas, de las superpuestas y de las erupciones volcánicas que ocurren en
ellos. Los procesos del lanzamiento de abajo hacia arriba y de arriba hacia
abajo desempeñan un papel principal e innegable en cada uno de estos tipos
estructurales.
Un vistazo a los estudios de
campo muestra que la formación de las montañas plegadas es precedido por la
formación de enormes cuencas terrestres con alturas de cientos de kilómetros,
con amplitud de decenas de kilómetros y con profundidad de muchos cientos de
metros, pero sus fondos descienden debajo de los pesos en ellos acumulados, lo
que causa la formación de acumulaciones de rocas sedimentarias superpuestas con
las erupciones volcánicas. Estas acumulaciones llegan a 1500 metros de espesor.
Los pedazos roqueños y los sedimentos, que se forman de una manera química y de
otra espontánea para formar este gran espesor de rocas sedimentarias que se
lanzan desde el punto más alto del agua de mar hasta el fondo por un inmenso
proceso de lanzamiento, y mientras, las erupciones volcánicas, imbricadas en
ellas se expulsan durante las erupciones volcánicas de abajo a
arriba.
Así, estas cuencas terrenas se
forman por muchas grietas profundas que siguen moviéndose constantemente para
bajar por estas cuencas lentamente, lo que ayuda a la agregación de estas altas
acumulaciones de rocas sedimentarias y volcánicas. Los dos se forman por un
proceso de lanzamiento de arriba a abajo, de abajo a arriba o de los dos juntos,
uno después del otro.
Asimismo, los estudios indican
que el movimiento de las placas tectónicas de la tierra juega un papel
importante en el proceso de la estructuración de estas cordilleras y sistemas
montañosos muy plegados y rotos. Con el choque de dos placas tectónicas que
forma el fondo del océano, resulta una cadena de islas volcánicas en forma de
arcos sobre el fondo del océano.
Cuando el fondo del océano choca
con uno de los dos continentes que lo rodean y empieza a hundirse debajo de él,
se forma la depresión más profunda de este océano. Una gran cantidad de
sedimentos doblan gradualmente para formar rocas sedimentarias que se reúnen,
por el lanzamiento de arriba a abajo, en dicha depresión. Además, una enorme
cantidad de las erupciones volcánicas, que fueron echados de abajo a arriba, se
intercambian con estas rocas sedimentarias.
El proceso de deslizamiento del
fondo del océano bajo un continente colindante se caracteriza por la retirada de
ese enorme espesor de rocas sedimentarias y volcánicas (reunidas en la depresión
profunda surcada resultante del proceso de descenso del fondo del océano bajo el
continente). A causa de su putrefacción y de su lanzamiento sobre el borde del
continente cabalgado, se forma esta cordillera de las plegadas y rotas
paralelamente al surco marino derribado gradualmente bajo el continente. Por la
continuación del proceso de derribo, más rocas sedimentarias marinas y sus
contenidos en erupciones volcánicas se retiran desde encima del fondo del océano
hundiéndose bajo el continente y se echan sobre el margen del continente para
que sea añadido a la cordillera formada sobre el cabo del continente. Así, las
erupciones volcánicas y los entrometidos volcánicos se activan para formar el
corazón y las bases de la cordillera formada. Esto mediante la fusión parcial de
la placa deprimida, quitando bloques de lava del cinturón más débil de la tierra
en el que se encuentra sumergido.
Algunas veces, uno de los
continentes se mueve hacia el otro que está al frente empujando el fondo del
océano, que separa entre los dos continentes, hacia adelante. Luego el fondo del
océano se derriba gradualmente bajo el continente que está al frente, hasta que
se consuma completamente. Entonces, los dos continentes chocan violentamente
causando el derribo parcial del continente impulsor bajo el continente
cabalgado, formando la cumbre de las cordilleras sobre el margen de este
continente por quitar todas las rocas sedimentarias y volcánicas desde encima
del fondo del océano derribado y lanzarlas sobre el borde del continente
cabalgado, a la vez que lanza una enorme cantidad de entrometidos y de las
erupciones volcánicas y de las rocas metamórficas al interior de la cordillera
formada por muchos plegamientos y por muchos rompimientos.
Las grietas son muchas especialmente a lo
largo de los bordes de las cordilleras y de los sistemas montañosos plegados.
Algunas grietas son de género normal, pero la mayoría es de las excesivas (las
estopas) de bajos declives, que se extienden a cientos de kilómetros empujando,
delante de ellas, enormes bloques de diversas rocas, bloque sobre otro a varios
kilómetros, considerado como una de las magníficas formas de
lanzamiento
La superficie
rocosa de la tierra se clasifica en doce grandes placas, además de algunas
pequeñas placas que forman una red de grietas hundidas (los hundimientos de
tierras son formados por procesos de agrietamiento de la cubierta rocosa de la
tierra). Estos hundimientos son de 65 kilómetros a 150 kilómetros de
profundidad. Las superficies del estrato rocoso de la tierra flotan sobre un
cinturón de rocas casi fundidas, este cinturón es conocido con el nombre de
Cinturón Débil de la Tierra. Luego se desliza sobre este cinturón por la
rotación de la tierra alrededor de su eje. Además de esto y por el empuje de
lava rocosa que pesa millones de toneladas a través de las grietas y las
hendiduras que separan entre ella, especialmente las hendiduras que están en las
superficies del estrato rocoso que forman los fondos de todos los océanos de la
tierra y muchos de sus mares, y que se extienden siempre durante un proceso
llamado la Extensión de los Fondos de los Océanos, las superficies de los
estratos rocosos de la tierra se mueven continuamente, nada rezaga la violencia
de este movimiento sino la formación de las cordilleras que fijan los
continentes en los fondos de los mares y de los océanos mediante sus estacas
montañosas. Además, se puede fijar un continente en otro por estas
estacas.
La verdad es que la parte
visible de las montañas sobre la superficie de la tierra son solamente las
cumbres salidas de los enormes bloques de rocas que flotan en el Cinturón débil
de la Tierra, como flotan los icebergues en el agua del océano. Por lo cual, la
descripción del noble Qur’an de las montañas como los inmovibles se trata de un
milagro; ya que las montañas son inmovibles por ser como estacas que están en el
Cinturón de la Debilidad Terrena como los barcos que anclan en el Puerto del
mar. Las montañas fijas y firmes son inmovibles así como sus
unidades.
La existencia de las montañas
con sus bloques hundidos en la cubierta rocosa de la tierra y de los flotantes
en el Cinturón débil de la Tierra reduce la fuerza de la inclinación de la
tierra en su rotación alrededor de su eje y hace que su movimiento sea más
organizado y dócil exactamente como hacen los trozos de plomo que se ponen
alrededor de una rueda de coche para reducir su agitación y organizar su
movimiento. Por eso, la tierra ha sido preparada para su habitabilidad por
diversos aspectos de la vida.
El
río se conoce por las aguas que corren en un cauce determinado (tiene bordes
conocidos por las emboscadas fluviales) desde unas zonas altas hacia el mar, un
lago interno, una cuenca desértica, o hacia un río mayor.
Los
ríos se alimentan por las lluvias que se precipitan desde los altos de la tierra
como las montañas. Además, pueden ser alimentadas por aguas de las fuentes, o
por la infiltración de aguas depositadas en unos estratos debajo de la
superficie de la tierra y por el deshielo en los lugares de su acumulación en
las cumbres de las montañas y en los márgenes de los campos del hielo. Pero, los
lagos formados en las zonas altas son más poderosos en ampliar los ríos por su
agua fluida.
Así, una parte del agua del río se puede perder por la evaporación o por la infiltración de los depósitos de agua que están debajo de la superficie de la tierra. La diferencia entre la cantidad de agua que alimenta el río y la que éste pierde controla la continuidad o no del flujo de agua en el cauce del río.
De ahí, el libro sagrado ha vinculado entre la formación de las montañas y el flujo de los ríos en el versículo Sagrado antes mencionado y en otros versículos del noble Qur’an.
También, las
corrientes de los ríos se exponen a una lenta disminución con el tiempo o por la
sequía como resultado del cambio de las condiciones climáticas o a causa del
cambio de la velocidad del flujo del agua. Este cambio está relacionado con la
proporción de la inclinación del curso, la naturaleza de las rocas entre las que
abrió su camino, y la forma del sector vertical del cauce. Cuando las aguas del
río se secan o se desvían, la antigua deja una fuente cómoda para el transporte
del hombre y del animal. Por eso, el Sagrado Qur’an ha vinculado entre los ríos
y las fuentes, ya que los ríos son los mejores medios para abrir caminos en las
montañas, las colinas y en los montes en los lugares de los desniveles
escabrosos de la tierra.
La conclusión:
El hombre empezó a saber unas partes de estas realidades científicas sobre las montañas, los ríos y las fuentes lentamente a través de los siglos sucesivos. Pero no empezó a materializar su verdadero concepto excepto en la mitad del siglo XIX. Por fin, este concepto se completó a mediados de los sesenta del siglo XX.
La mención de estas verdades en el sagrado
versículo que acabamos de plantear y en otras aleyas del Qur’an es prueba de que
el Libro Sagrado es la Palabra de Allah, el Creador, a quien la falsedad no
afecta ni de entre sus manos ni por detrás de Él. Además, afirma la profecía del
sello de los Profetas y de sus Enviados – que Alláh le salve y bendiga- asegurando que el Profeta estuvo
comunicado con la Revelación Divina y que fue enseñado por el Creador de los
cielos y de la tierra y quien bajó su Palabra Verdadera en su Escritura
Inequívoca: ((los que han recibido la ciencia ven bien que el libro que te ha
sido enviado de lo alto por tu Señor es la verdad; que conduce por el sendero
del Poderoso, del Glorioso)). Surat sabaa (Saba); versículo:
6.