C. ((Al-láh es el Creador de
todas las cosas y el Protector de todo ello)). Surat“Al Zumar” (Los Grupos); áyat
62.
Esta noble áyat (versículo) vino a comienzos
de la quinta parte de la sura de Al Zumar o de los grupos, que es una sura
mequinense (bajada en La Mekka), de 75 áyát (versículos), después de
“albasmala” (albasmala: “En el nombre de Al-láh, el Compasivo, el
Misericordioso”), y se debe esa denominación a que fue mencionado en ella la
conducción de los incrédulos y los idólatras en el día de la resurrección al
Infierno en grupos, y a la conducción de los creyentes que tienen fe en un solo
dios al Paraíso en grupos.
El eje principal de la sura de “Los grupos”
gira en torno al asunto de la creencia aunque contiene también unos vistazos
sobre la naturaleza del alma del ser humano, sobre los destinos de los creyentes
y de los incrédulos en la otra vida, y sobre lo que sufrieron los pueblos
anteriores, y la sura utilizó algunos ejemplos e incluyó numerosos signos
cósmicos que reflejan la ilimitada fuerza divina en la creatividad de las
criaturas y en realizar la Resurrección.
1) “Ha
creado los cielos y la tierra con la verdad, desplaza en círculo la noche sobre
el día y desplaza en círculo el día sobre la noche y ha sometido a Su mandato al
sol y a la luna, que siguen su curso hasta que se cumpla un plazo fijado. ¿Acaso
no es Él, el Poderoso, el Muy Perdonador?” . Surat Al Zumar” (Los Grupos); áyat
5.
2) Os creó de un sólo alma de la
que luego hizo a su pareja, e hizo descender para vosotros ocho especies de
ganado. Os crea en los vientres de vuestras madres, creación tras creación,
dentro de tres tinieblas. Ese es
A-llah, vuestro Señor, Suya es la Soberanía; no hay dios sino Él. ¿Cómo entonces
os apartáis?
Surat Al Zumar” (Los Grupos); áyat 6.
3) ¿Es que
no has visto que Al-láh hace que desciende agua del cielo y que se filtre en los
manantiales de la tierra y que gracias a ella salgan plantas de color variado
que luego se marchitan y los ves amarillentos, convirtiéndolos después en
desecho? Es cierto que en eso hay un recuerdo para los dotados de
intelecto.
Surat Al Zumar” (Los Grupos); áyat 21.
4) “Tú morirás y ellos morirán”.
Surat Al Zumar” (Los Grupos); áyat
30.
5) “A-llah se lleva las almas
cuando les llega la muerte y se lleva las que aún no han muerto durante el
sueño, para luego retener a aquéllas cuya muerte decretó y devolver a las demás
hasta que cumplan un plazo fijado, realmente en eso hay signos para la gente que
reflexiona.”. Surat Al Zumar” (Los Grupos); áyat
42.
6) Di: ¡Oh Al-láh! El Creador de
los cielos y de la tierra, El Conocedor del Oculto y de lo Visto, Tú juzgarás
entre Tus siervos sobre aquello en lo que discrepaban. Surat Al Zumar” (Los Grupos);
áyat 46.
7) “Al-láh es
el Creador de todas las cosas y el Protector de todo ello”. Surat Al Zumar” (Los Grupos);
áyat 62.
8) No han apreciado a Al-láh en
Su verdadera magnitud, mientras la tierra entera esté en Su puño el Día del
Levantamiento y los cielos plegados en Su mano derecha:
¡Gloria a Él y sea
exaltado por encima de lo que asocian!. Surat Al Zumar” (Los Grupos); áyat
67.
9) Y brillará la tierra con la
luz de tu Señor, se colocará el Libro, se hará venir a los profetas y a los
testigos y se juzgará entre ellos sin que sufran injusticia. Surat Al Zumar” (Los Grupos);
áyat 69.
Cada uno de estos versículos requiere un
especial tratamiento en la exposición de los aspectos milagrosos científicos que
se mencionan en ella, y debido a que este no es momento para que se pueda
abordar todos estos nueve versículos de una sola vez, voy a limitar mis palabras
aquí solo sobre el séptimo versículo de entre la lista mencionada. Y antes de
empezar, veo que debo ofrecer algunos comentarios de los intérpretes en la
explicación de este noble versículo.
Algunos comentarios de los
intérpretes:
En la explicación de sus Palabras, Enaltecido
sea: “Al-láh es el Creador de todas las cosas y el
Protector de todo ello”. Surat Al Zumar” (Los Grupos); áyat
62.
El autor del libro
(Zilal “las sombras”), que Al-láh le conceda su larga misericordia, escribió lo
siguiente:
“Esta última parte
de la sura ofrece la verdad de la práctica de la unicidad en el sentido de la
existencia de un solo Creador que lo creó todo, el Dueño y el Controlador de
todo, pues se desvanece la invitación de los incrédulos al Profeta, que las
Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre él, a participar con ellos en la
adoración de sus dioses a cambio de que ellos participen en la adoración de su
Señor!!, y aparece tal invitación como extraña mientras que Al-láh es el Creador
de todo, y el Controlador en el reino de los cielos y de la tierra sin
partícipe. Por tanto, ¿Cómo se puede adorar a otros mientras que solo Él tiene
las riendas del poder de los cielos y de la tierra?”
De las evidencias científicas en
el noble versículo:
Recoge este noble versículo que todo lo
incluido en la existencia con sus dos caras, el mundo oculto y el visible, es el
resultado de la creación de Al-láh, hecho con su ciencia, sabiduría y poder, y
amparado por su cuidado y misericordia, las cuales, si se llegan a ausentar por
un segundo o menos que eso, se destruiría y sería su final.
De las criaturas del mundo oculto Al-láh nos
informa sobre los ángeles y los genios, y de las del mundo visible nos informa
acerca del ser humano, el reino animal y el vegetal (de los seres vivos) ,
acerca de los diferentes tipos de materia y de energía (de los inertes), y
acerca de los espacios y los tiempos, que son las dimensiones de la existencia
material.
El proceso de la creación con sus tres
dimensiones: La creación del Universo, La creación de la vida y la creación del
humano se trata de una operación oculta que no fue vista por el humano, por lo
que Al-láh (Glorificado y Enaltecido sea) en su sapientísimo libro dice:
((No los tomé como testigos sobre la creación de
los cielos y de la tierra ni de su propia creación; como tampoco tomé a los
extraviadores como auxiliares)).
Surat Alkahf (La cueva); áyat
51.
Sin embargo, nuestro
señor dice (Glorificado sea).
((Di: ¡Id por la tierra y mirad
cómo empezó la creación!. Luego Allah hará surgir la última creación, es cierto
que Allah tiene poder sobre todas las cosas)). Surat Al-aankabút (La araña); áyat
20.
Y el tratamiento de estos dos versículos
conjuntamente, aclara que a pesar de que el ser humano no era testigo sobre la
creación dado que ésta precedió a la suya, Al-láh (Enaltecido sea), nos dejó en
las rocas de la tierra y en la cara del cielo signos evidentes que pueden ayudar
al ser humano, quien cree en Al-láh, a llegar a una concepción correcta sobre
cómo nació la creación.
Mientras que el incrédulo, aunque vea estos
signos evidentes y los toque con sus propias manos, tratará de atribuir su
creación a otro distinto de Al-láh, pues se desvía entre un caudal de supuestos
y tesis que le hacen extraviarse de la verdad y que no le conducen a
nada.
Por esta razón vino la afirmación en este
noble versículo:
“Al-láh es el Creador de todas
las cosas y el Protector de todo ello”.
Surat Al Zumar” (Los Grupos); áyat
62.
Como viene en otros numerosos versículos
coránico, acerca de la verdad de la creación, a fin de no desviar a los
creyentes por las sendas de los extraviados, de los incrédulos y los idólatras
que se desvían y desvían a toda la
humanidad hasta en tiempos de la ciencia y de la tecnología en que
vivimos.
De aquí que se ha recogido el verbo “Crear”,
con sus derivaciones diferentes, 252 veces en el noble Corán, afirmando que
Al-láh (Enaltecido sea) es el creador de todas las formas de
creación.
El laberinto de los incrédulos en dos
asuntos: la antigüedad del Universo y la graduada habitabilidad de la vida en la
tierra.
En un intento de
denegar la creación y a Su Creador, los incrédulos pretendieron desde antiguo la
eternidad del mundo, y vinieron los descubrimientos científicos para probar la
antigüedad del universo, y de la vida sobre la tierra, lo que hizo que los ateos
pensaron que esto venía a apoyar sus pretensiones.
También vino la operación del descubrimiento
de las etapas en la creación desde la creación de los primeros ladrillos de la
materia hasta la creación de cada uno de los sólidos, plantas y animales hasta
coronar la vida con la creación del humano, este ser superior como le describió
Al-láh (Glorificado y Enaltecido sea), y con estos descubrimientos, los
incrédulos imaginaron que se trataba de apoyos a su falsa pretensión del azar en
la creación, pretensión que no está basado en una sola evidencia. Pues nuestro señor (Ensalzado y
Enaltecido sea), creó toda la creación en etapas largas – aunque por su poder
pueda ordenar a la cosa que sea y será – y se debe a dos causas
claras:
Primero: Al-láh (Enaltecido sea) quiere con esto dar
al ser humano que medita sobre el universo, la oportunidad suficiente para
entender las normas de Al-láh con las cuales se maneja toda la creación a fin de
que pueda usarlos perfectamente en la habitabilidad de la tierra, así como para
que pueda ver a través de todas ellas algo del poder del Creador, el
Omnipotente, de su ciencia, sabiduría, y le lleve a inclinarse adorándole y
obedeciéndole, y para que ver la unicidad en el establecimiento del universo,
que refleja la unicidad del Creador, el Omnipotente, así como para que pueda ver
la bipolaridad de todas las criaturas desde las substancias primarias de la
materia hasta el hombre como testimonio sobre la unicidad completa e ilimitada
de Al-láh , El Creador por encima de todas sus criaturas, esa unicidad sobre la
que no hay un rival, ni un partícipe, pues todo es gracias a la creatividad de
su creación, y a la perfección de su obra pues ¿cómo puede alguien atreverse a
alzarse al nivel de la Divinidad?.
((Y han caído en la incredulidad los que dicen: Allah es el
tercero de tres, cuando no hay sino un Único Dios., Si no dejan de decir lo que
dicen, ésos que han caído en la incredulidad tendrán un castigo
doloroso)). Surat Almáedat (La
mesa servida); áyat 73.
Segundo:
Que si el tiempo es uno de los límites para
el hombre y para los otros tipos de criaturas, pues es de la creación de Al-láh,
y lo creado nunca podrá poner límites a su Creador, pues a pesar de todo lo
extenso del tiempo, no deja de estar entre dos dedos de los de Al-láh
(Enaltecido sea) controlándolo como quiera. Y en lugar de entender el asunto en
este marco los pretendientes de la materialidad se lanzaron en la suposición
equivocada negando la creación y su Creador (Ensalzado y Enaltecido sea)
pretendiendo la eternidad del universo o su aleatoriedad que son contradictorias
con todas las observaciones científicas minuciosas sobre las rocas de la tierra
y sobre la cara del cielo. De aquí vino el noble versículo que estamos
explicando ahora, y vinieron otros cientos de versículos para atestiguar que
Al-láh (Enaltecido sea) es el Creador de todo, lo cual refuta la pretensión de
la eternidad de la creación o la desordenación en su creación.
La antigüedad del Universo, y la
negación de su eternidad e inmortalidad confirman la verdad de la
creación:
Las observaciones científicas en la parte
perceptible del universo confirman que la temperatura se mueve continuamente de
los cuerpos calurosos a los fríos y si fuese el universo inmortal como pretenden
los desviadores, entonces serían idénticas las temperaturas de todos los cuerpos
del universo, y hubiera terminado su creación desde hace tiempo, pero la
continuación de la existencia del universo con la continuación del movimiento de
la temperatura niega su eternidad como niega su inmortalidad, confirmando que
fue creada, y reciente, que tiene un comienzo estimado por los científicos de
hoy en más de diez billones de años (aproximadamente 14 billones de años), y que
debe tener un final un día que sólo conoce su Creador ( Ensalzado y Enaltecido
sea), y si las normas que gobiernan el universo hoy día indican la
obligatoriedad de que sea realizada, aunque sin precisar cuándo, entre otras
cosas, que el sol pierde parte de su masa cada segundo en forma de energía, lo
que equivale a 4,6 millones de toneladas, del mismo modo la pierden también las
estrellas, pues su finalización será en un momento que determina su Creador
(glorificada sea su poder) que ha hecho descender para nosotros su sapientísimo
libro en el que dice:
((Te preguntarán acerca de la
Hora, de cuándo llegará. Di: La verdad es que el conocimiento sobre ello está
junto a mi Señor y sólo Él, en su momento, la hará aparecer. Pesa en los
cielos y en la tierra y no os llegará sino de repente.)).
Surat Al A’ráf;
áyat 187.
La gran explosión confirma la verdad de la
creación:
De las verdades a las que llegaron los astrónomos desde los comienzos
del siglo veinte, la de la ampliación del universo a la que el Corán había hecho
referencia con las Palabras de Al-láh (Glorificado, y Enaltecido
sea):
((Y hemos creado el cielo con
fuerza y de hecho lo extendemos)). surat “Al Záreyát” (los que
aventan); áyat 47
Los astrónomos dijeron
que si regresamos al pasado con esta extensión, encontraremos cada uno de los
materiales del universo y su energía con su lugar y su tiempo en un solo cuerpo
celeste cuyo volumen va disminuyendo hasta desvanecerse y se agrande en la
cantidad de materia y energía hasta
alcanzar tal grado que la mente humana no puede imaginar. Y que este
cuerpo celeste primitivo explota transformándose en una nube de humo de la que
fue creada la tierra y los cielos. Esta tesis fue llamada la tesis de la gran
explosión, y de sus evidencias, la extensión del universo así como la existencia
de un grado constante de temperatura (cerca de 3 grados absolutos) en todos los
extremos de la parte perceptible del Universo, y también la fotografía del resto
de humo cósmico primario sobre los extremos de la parte perceptible del
Universo.
A pesar de la objeción de un número no
despreciable de especialistas en los campos de la astronomía, y de la física
astronómica contra la tesis de la gran explosión, nosotros los musulmanes
aceptamos esta tesis considerándola cerca de la verdad de la que se encuentra
una referencia en el libro de Al-láh desde hace 14 siglos, y en el que Al-láh
(Glorificado y Enaltecido sea) dice:
((¿Es que no ven los que se niegan a creer que los cielos y la
tierra estaban juntos y los separamos? ¿Y que hemos hecho a partir del agua toda
cosa viviente? ¿No van a creer?)). Surat Al-anbiyáa (Los profetas);
áyat 30.
Y la creación del universo por medio del
fenómeno de una gran explosión es uno de los signos más evidentes sobre la
creación y su ordenación, porque es sabido que la explosión con su naturaleza
lleva a esparcir la materia y dispersarla, dejando la destrucción por detrás.
Mientras que el proceso de la explosión cósmica llevó a la creatividad de un sistema de
minucioso diseño, de perfectos bloques, volúmenes, dimensiones, órbitas,
velocidades y relatividades. Este sistema está basando en un solo método desde
su mínima hasta su máxima unidad a pesar de la grandeza de sus cuerpos celestes,
sus dimensiones, sus unidades y agrupaciones y la complicación en sus
relatividades.
La existencia de
la materia y su contrario (la antimateria) revelan dos realidades: la Creación y
su organización:
Durante el primer cuarto del siglo veinte, todos los cálculos matemáticos y los descubrimientos en el firmamento revelan el antagonismo en la creación. Así pues, la luz se mueve a veces en forma ondulatoria y otras en forma corpuscular (fotones) y este antagonismo se confirma para la materia, pues parte de la misma no es un punto geométrico sino un ente que se mueve en el espacio bajo la forma de onda.
Esta observación
ha llevado a descubrir la existencia del opuesto del electrón (o su pareja), y
que si estos dos elementos antagónicos llegan a encontrarse, uno de ellos anula
al otro, o sea, lo elimina y hace que su existencia llegue a
anularse.
Esto significa
que cualquier cantidad limitada de energía puede materializarse en dos
corpúsculos, uno de ellos contrario al otro en todas sus propiedades, es decir,
que es una réplica semejante al otro pero con las propiedades inversas, y que
ambos contrarios si se llegan a encontrar se destruyen mutuamente. Y lo extraño
de todo es que se descubra en el firmamento la materia y la antimateria a todos
los niveles, desde los componentes esenciales de la materia así como de la
materia en sí misma.
-Quarks y Antiquarks.
-Neutrinos y
Antineutrinos.
-Positrones y
Electrones (Negatrones)
-Protones y
Antiprotones.
-Neutrones y
Antineutrones.
-Materia y
antimateria.
Creen los
astrónomos y la Astronomía que el Universo ha tenido comienzo con la interacción
de la materia y sus contrarios, o sea, que ha empezado de la nada. Y la pregunta
obligada es: ¿quién ha separado esos contrarios para dar origen a la
existencia?. Y ninguna persona juiciosa puede imaginar eso sin la intervención
del Creador, el Sapientísimo.
E incluso
después de separar los contrarios para crear el Universo, ven los científicos la
necesidad de que algunos de esos contrarios acaben con algunos otros, y otra
pregunta obligada es: ¿cuál es el límite entre la materia y la antimateria en el
firmamento hoy día para que pueda subsistir el Universo?. ¿Y quién lo
estableció?. ¿Y quién sigue manteniéndolo?.
La respuesta
ineludible es: lo ha establecido el Creador, el Omnipotente, quien al ordenar
que exista cualquier cosa, lo es. Por eso, las etapas de la Creación del
Universo desde el momento de la gran explosión fueron planificadas por la
protección divina con una precisión minuciosa en lo que se refiere a control de
grados de temperatura y a las proporciones de los elementos iniciales que
intervienen para dar lugar a la materia, y a la velocidad de expansión universal
y demás cuestiones, hasta que hubo alcanzado el Universo su condición actual, y
no es posible que todo eso se haya dado sin la obra y el orden emanado de
Al-láh, el Conocedor, el Sapientísimo.
La creación de
los componentes dentro de las estrellas y en el firmamento son pruebas de una
fuerza creadora y de una
ordenación:
Mediante un minucioso estudio de la composición química de la parte abarcable del Universo se ha puesto de manifiesto que la mayor parte del gas existente es Hidrógeno, que comprende más del 74% de la materia universal visible, siendo el Hidrógeno el más ligero y el que menos se estructura.
Le sigue al
Hidrógeno en proporción en la materia universal abarcable, el Helio, que
comprende el 24% de la materia cósmica ( es el segundo componente en la tabla
periódica de los elementos químicos). Esta observación llevó a una correcta
inferencia en relación a que todos los elementos conocidos ( más de 105) se
formaron todos a partir del Hidrógeno.
Y estudiando la
estrella más próxima a nosotros, el Sol, se ha puesto de manifiesto que su
combustible es el Hidrógeno, que requiere de cuatro átomos del mismo para formar
un átomo de Helio y la energía se activa mediante una operación conocida con el
nombre de fusión nuclear, por eso las estrellas son una especie de hornos
atómicos cósmicos en cuyo seno se constituyen los componentes desde los núcleos
de átomos de Hidrógeno hasta los de Hierro, al que alcanza la operación de
fusión nuclear solamente en las últimas etapas de la vida de las estrellas
gigantes, en el momento de su explosión conocidas con el nombre de Supernovas, y
con la explosión del astro se esparcen sus componentes de hierro en el
firmamento para entrar en el campo de atracción de constelaciones que requieren
de hierro, o para atraer hacia sí algunos componentes primarios de la materia,
formando así los componentes más elevados en cuanto a su peso nuclear. Y esta
operación por sí sola basta para confirmar la realidad de la voluntad
creadora.
La estructura de una célula viviente es la fiel expresión de la innegable fuerza creadora y su ordenación.
· Si sabemos que la cantidad de especies vivas conocidas por nosotros hasta ahora superan el millón y medio de especies, que la cantidad de especies ya extintas cuyos restos arqueológicos encontramos sobre las rocas de la Tierra superan el cuarto de millón, y la cantidad de especies previsibles para la las distintas formas de vida a la luz de los descubrimientos contemporáneos alcanza la cifra de cinco millones aproximadamente...
· Y que el promedio de esperanza de vida para una misma especie oscila entre medio millón hasta cinco millones de años, pudiendo alcanzar los diez millones, representando durante ese periodo a billones de individuos.
· Y que el cuerpo humano, como ejemplo, está formado por millones de millones de tipos de células diversas.
· Que una misma célula viva alcanza tal complejidad en su estructura- a pesar de su reducida dimensión- que supera todas las realizaciones técnicas llevadas a cabo por el hombre aparte las que piensa realizar y que aún no ha conseguido. La célula viva, pues, está constituida normalmente por una membrana plasmática (tanto en el hombre como en los animales) llena de un líquido celular orgánico (citoplasma) y en el centro de este líquido se encuentra el núcleo, y este citoplasma es de estructura compleja y heterogénea, formado principalmente por proteínas, grasas, algunos azúcares y otros componentes diversos. En este líquido se encuentran cantidad de corpúsculos especializados (las vesículas) que hacen de intermediarios a través de las cuales se transportan las substancias, los componentes y las órdenes procedentes del núcleo hacia cualquiera de estas vesículas y desde cualquiera de ellas hacia otras o hacia el exterior de la célula.
Y el citoplasma está separado del núcleo mediante dos envolturas y el núcleo almacena la mayor parte del material genético de la célula. En cuanto al retículo endoplásmico lo que hace es relacionar la envoltura nuclear y la envoltura celular, y es una red compleja a la que se adhieren pequeños gránulos llamados ribosomas que se ocupan de fabricar más de doscientos tipos de proteínas para abastecer la célula viva, según las órdenes recibidas desde en núcleo celular. Existen los lisosomas, que son vesículas encargadas de transportar encimas, consistentes en sustancias proteicas que fabrican los ribosomas y que ayudan a digerir las sustancias alimenticias dentro de la célula, y existen vesículas encargadas de transformar sustancias orgánicas en energía que necesita la célula viva en una cantidad limitada de sus actividades.
Y la célula vegetal difiere en cuanto sus membranas están formadas por materia no viva, constituida por cloroplastos (clorofila), que es una sustancia necesaria para la fotosíntesis.
Y el material genético es almacenado en corpúsculos diminutos dentro del núcleo celular conocidos con el nombre de cromosomas cuya cantidad es determinada en función de la especie de vida, y los cromosomas portan los genomas (genes) que contienen las características hereditarias del individuo propio de su especie, y las cuales dan órdenes a la célula para dividirse, y la discriminación y el nacimiento de especies diversas de proteínas, razón por la cual el núcleo es la base de datos de la célula.
Está rodeado el núcleo por una membrana llamada membrana nuclear, que consta de una sustancia granular muy fina llamada el plasma nuclear que transporta los cromosomas y el nucleótido, y este puede ser uno o varios.
Y si sabemos que la célula viva le ha dado el Creador, Glorificado y Altísimo sea, la capacidad para producir doscientos mil tipos de proteínas de las cuales existen más de un millón de tipos, y que un fragmento de proteína consta de cadenas de fragmentos de aminoácidos, y que los aminoácidos más conocidos y los que son capaces de construir partes de proteínas son veinte aminoácidos. Y esto ácidos son sustancias sólidas, no vivientes en sí, cristalizables, de fácil disolución en agua en la mayor parte de las condiciones.
Y que el aminoácido consta de seis elementos básicos, que son el Carbono, el Hidrógeno, el Oxígeno, el Nitrógeno, el azufre y el Fósforo. Y que la elección de estos elementos de entre más de 105 elementos conocidos hasta hoy día por el procedimiento aleatorio resulta estadísticamente un hecho imposible.
Y los aminoácidos más adecuados para construir un fragmento de proteína deben ser necesariamente de un tipo especial (un millar), y los átomos deben estar ordenados en ello en torno al átomo de Carbono de izquierda a derecha, y el aminoácido debe estar ordenado también en el fragmento de proteína de izquierda a derecha y estar enlazados de una manera especial conocido con el nombre de enlace péptido y estos enlaces convierten la formación de un solo fragmento de proteína por el procedimiento aleatorio algo imposible.
Y si sabemos que la más simple proteína está formada por cincuenta segmentos de entre los veinte segmentos de aminoácidos conocidos con todos estos vínculos mencionados anteriormente, y que algunas de ellas está constituida por miles de segmentos de aminoácidos ordenados de manera determinada, se hace evidente para nosotros de manera diáfana que la simple formación de un solo fragmento proteico de forma accidental es estadísticamente algo inverosímilmente imposible. Por eso vino esta noble áyat coránica con esa aseveración divina hace más de catorce siglos para calmar los espíritus inquietos y las mentes indecisas en medio de tantas teorías, planteadas como alternativas a la Creación terminando todas ellas en el más estrepitoso fracaso.