C-((Y su descripción en el Inyil (Evangelio) es que son como una semilla que echa su brote, lo
fortalece, cobra grosor y toma forma completa sobre su tallo ...)).De
Surat Alfath (de La Conquista); Ayat 29.
Este texto coránico milagroso vino al final
de surat Alfath (de La Conquista), que es una surat medinense (descendió en
Medina), con un total de 29 áyát (versículos) después de “albasmalat”
(albasmalat: “En el Nombre de Al-lah, el Compasivo, el Misericordioso”),
siendo denominada la sura con este nombre por ser el comienzo con el que
pretende recordarnos la conquista ilustre que Al-láh, Glorificado sea, facilitó
al último de sus profetas y mensajeros, las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean
sobre él, que fue el Pacto de Al-Hudaybiya, en el que la mayoría de los
musulmanes vieron cierta renuncia ante los infieles de la Meca, hasta el extremo
de que Omar Ibnu Alkhattáb, que Al-láh esté complacido con él, le llegó a
preguntar al Mensajero de Al-láh, las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre
él, : “¿Acaso no eres el Mensajero de Al-láh?”. Le respondió: “¡Claro!”. Le dijo Omar: “¿Porqué hemos de hacer
renuncias en nuestro Din (religión)”. La respuesta del Mensajero, las
Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre él, fue: “Yo soy el siervo de Al-láh y Su Mensajero, no me niego a
Sus mandamientos y por tanto Él no dejará que me alcance
perjuicio”.
Entonces, cuando descendió esta surat llena de
gracia con la Palabra Veraz: ((Ciertamente hemos
abierto ante ti una victoria clara...)), dijo uno de sus compañeros: “¿Es
cierto, Profeta de Al-láh, que es la conquista?”. Le dijo: ((Cierto, y juro por aquél en cuya mano está el alma de
Mohammad, que ciertamente es la conquista)).
Y eso es debido a que el Pacto de Alhudaybiya
fue una ocasión gracias a la cual se ha ofrecido a los musulmanes la posibilidad
de reunirse con una gran cantidad de tribus, y la oportunidad de llamarles al
Islam y de explicar las virtudes de este Din (Religión) Celestial, el último
Din, establecido sobre la Unicidad, exclusivamente dedicado a Él, el Creador
(sin socio, ni igual, ni rival, ni compañera, ni hijo), y exaltarlo, Glorificado
y Enaltecido sea, por encima de todo atributo no compatible con su Soberanía, y
adorarlo, Glorificado sea, tal como nos lo ha ordenado, y obedecerle de la forma
más meritoria, con los requerimientos que cabe exigirle a quien es el
viceregente de Al-láh en la tierra, con capacidad para habitarla y establecer la
justicia de Al-láh sobre ella. Igualmente, el Pacto fue propiciatorio porque ha
brindado una oportunidad para descubrir el sectarismo de los idólatras de
Quraysh en su intento de desviar al Mensajero de Al-láh, las Bendiciones y la
Paz de Al-láh sean sobre él, y a todos aquellos que lo han seguido; desviándolos
de la Mezquita Sagrada a lo largo de siete años continuados, desde su emigración
sagrada a Al-Madina Almunawara hasta los días de Alhudaybiya, prohibiéndoles
entrar a la Meca, de forma intransigente, provocadora y en contra de la
tradición imperante en la época, a partir de su fanatismo ignorante, incluso en
los meses inviolables que no han dejado de ensalzar los árabes en las mismas
épocas de máxima ignorancia e idolatría, quedando claramente de manifiesto para
todos los habitantes de la Península Arábiga la tolerancia del Islam, la nobleza
de sus seguidores y la intolerancia de los incrédulos y sus seguidores en su
ciega ignorancia.
Y en el sexto año de la Hégira (Emigración)
el Mensajero de Al-láh, las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre él, vio en
sueños que entraba a la Kaaba Sagrada en compañía de un grupo de musulmanes,
algunos con la cabeza afeitada y otros con los cabellos recortados, sin
miedo...y los sueños de los Profetas son reveladores; salió, entonces, en el mes
de Dhu Alqi’dat del mismo año en su peregrinación menor, rechazando entrar en
combate contra los incrédulos, con mil cuatrocientos muhajirín (emigrados) y
ansár (los habitantes de Almadina que acogieron a los emigrados). Les pidió a los beduinos de los
alrededores que saliesen con él hasta que llegó a un lugar conocido como “Zanyat
Almarár” donde se detuvo la camella, y la gente dijo: “se ha recalcitrado la
camella”. Dijo entonces el Mensajero, las Bendiciones y la Paz de Al-láh
sean sobre él: ((No se ha recalcitrado, y no es
propio de ella recalcitrarse ; mas la ha retenido lo que retuvo al elefante ante
la Meca. Si Qoraish me convocara a un plan pidiéndome reanudar las relaciones
familiares, accedería sin duda a su demanda)). Y en otra narración de
Albukhári, dijo el Profeta, las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre él:
((Por Aquél en cuya mano está mi alma, si me pidieran
un plan que suponga enaltecer todo aquello que es inviolable para Al-láh
accedería sin duda a ello)). Entonces, siguió Almustafá, las Bendiciones
y la Paz de Al-láh sean sobre él, y sus seguidores su caminar hasta que llegaron
a Alhudaybiya, pero Qoraysh no quiso permitirles la entrada a la Meca, y
entonces el Mensajero, las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre él, les
envió a Ozmán Ibnu ‘Affán, que Al-láh, Glorificado y Enaltecido sea, esté
complacido con él con un mensaje según el cual no se pretendía entrar en combate
sino efectuar la peregrinación menor. Entonces lo arrestaron después de haberles
transmitido el mensaje de su amado Profeta, las Bendiciones y la Paz de Al-láh
sean sobre él. Después lo invitaron diciéndole: “Si quieres cumplir con el
ritual de la circunvalación(Al-tawaf)
alrededor de la Kaaba, puedes hacerlo”; invitación que fue rechazada por
él, diciendo: “No tengo intención de cumplir con el ritual de la circunvalación
mientras no lo haga el Mensajero de Al-láh, las Bendiciones y la Paz de Al-láh
sean sobre él”. Entonces se extendió la noticia de su asesinato. Dijo Almustafá,
las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre él:
“No saldremos
hasta que no hayamos trabado combate con la gente”. Entonces los congregó
para ser aclamado bajo el árbol y fue denominada “El Fiel Juramento de la
Complacencia”. Pero vino a confirmarse que la noticia que se había difundido
acerca del asesinato de Ozmán Ibnu ‘Affán era falsa, pactando los musulmanes y
los idólatras el abandono de la guerra, y poniendo condiciones que se estamparon
por escrito con el nombre “La Carta del Pacto de Alhudaybiya”, en la cual el
Profeta, las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre él, renunciaba a una
serie de derechos por evitar que fuera derramada sangre en enfrentamientos, y con el
convencimiento de que Al-láh, Glorificado sea, haría resurgir tras el pacto una
pronta victoria, siendo una de las condiciones del pacto que la tribu que
quisiera entrar en la alianza del Profeta, las Bendiciones y la Paz de Al-láh
sean sobre él, estaría a salvo, y la que quisiera adherirse a la de Qoraysh,
estaría a salvo, y así fue como la tribu de Khozá’a entró a formar parte de la
alianza del Profeta, las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre él, y la de
Bekr, lo hizo en la de Qoraysh. Los musulmanes respetaron los términos del Pacto
de Alhudaybiya, cumpliendo todas y cada una de sus cláusulas. Sin embargo,
Qoraysh violaría el pacto saliendo en ayuda de la tribu de Bekr, su aliada, en
contra de la tribu de Khozá’a, aliada con el Profeta, las Bendiciones y la Paz
de Al-láh sean sobre él, hecho que lo llevó a adoptar su decisión histórica de
tomar la Noble Meca. Se movió el ejército de los musulmanes entre el ocho y el
diez de Ramadán, del año octavo de la Hégira, desde Almadina Almunawara con
dirección a la Noble Meca. Su número total de efectivos fue de 10.000
combatientes, dando órdenes a éstos de no atacar ni derramar sangre salvo que
fueran forzados a ello de manera imperiosa, y eso por razones de respeto a la
inviolabilidad de la Noble Meca, haciendo el Profeta, las Bendiciones y la Paz
de Al-láh sean sobre él, entrada triunfal en sus recintos sagrados portando una
bandera blanca y cubierta su insigne cabeza con un turbante negro, a lomos de su
camella “Alqaswaa” mientras leía surat Alfath (La Conquista), cabizbajo, como
muestra de humildad ante Al-láh, Glorificado sea, y como agradecimiento a Él,
Enaltecido sea, por haberle otorgado la conquista de la Madre de los Pueblos,
lugar de descenso de la “La inspiración del Corán” y tierra de Kaába (“La Caaba”), la
Habitación Inviolable, permitiéndole que pudiera entrarla y con él los
musulmanes, totalmente salvos, sosegados y sin temor, tal como se describe en su
sueño, las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre él. La Habitación (Kaába)
fue purificada de todos los ídolos, y llevaron a cabo el ritual de la
circunvalación, mientras el Profeta, las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean
sobre él, repetía su noble dicho: ((No hay más deidad
que Al-láh, Único y sin nada que se le asemeje, cumplió su promesa, hizo
triunfar a su siervo, otorgó la victoria a su ejército y derrotó a todos los
partidos Él solo)). Luego recitó la noble ayat: ((¡Hombres!. Os hemos creado a partir de un varón y de una
hembra y os hemos hecho pueblos y tribus distintos para que os reconozcáis unos
a otros.
Y en verdad que el más noble de vosotros ante Al-láh es el que más
Le teme.
Al-láh es Conocedor y está perfectamente informado)). De
surat Al-Houjourát (Los Aposentos) ; ayat 13.
Con lo cual,
la sura de Alfath (La Conquista) descendió el año sexto de la Hégira,
inmediatamente después del Pacto de Alhudaybiya, estando el Profeta, las
Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre él, junto con sus compañeros de vuelta
de Alhudaybiya con dirección a Al-Madina Almunawarat, razón por la cual ha
abordado esta surat los detalles de este pacto con todas sus coyunturas. Se ha
narrado del Profeta, las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre él, la mañana
en que descendió sobre él esta noble surat, el dicho: ((Ayer descendió sobre mí una surat más querida para mí que
el mundo y todo lo que contiene: ((Ciertamente
hemos abierto ante ti una victoria clara...)))). Narrado por Albukhári,
Al-nisáii y Al-tirmidhi.
Empieza la sura de Alfath dirigiendo el
discurso al último de los profetas y mensajeros, las Bendiciones y la Paz de
Al-láh sean sobre él, con su noble alma impregnada de sosiego por su
convencimiento en aquello que le
fue inspirado por su Señor, Magnánimo y Enaltecido sea, y su segura
materialización a corto plazo, a pesar de que hayan visto todos los presentes el
peligro de cuantas renuncias habían aceptado de los idólatras de Qoraysh, amén
de sus muchas provocaciones a los musulmanes. Sin embargo, la seguridad que
llenaba el corazón de Almustafá, las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre
él, en cuanto al indudable cumplimiento de la promesa de su Señor, le permitía
no caer en sus provocaciones, a pesar de todas las extralimitaciones perpetradas
por los idólatras de Qoraysh, y de todas las condiciones impuestas partiendo de
su condición como tiranos en la tierra y de su ignorancia sectaria. Y de ello da
cumplida cuenta nuestro Señor, Magnánimo y Enaltecido sea, dirigiendo el
discurso al último de sus profetas y mensajeros, las Bendiciones y la Paz de
Al-láh sean sobre él, en la parte introductoria de surat Alfath (La Conquista):
((Ciertamente hemos
abierto ante ti una conquista clara. Para que Allah te perdone tus faltas
pasadas y las que pudieran venir, complete Su gracia
contigo y te guíe a un camino recto. Y para que Al-lah te de una victoria
poderosa.)). Surat Alfath (La Conquista); ayats
1-3.
Después continúan las áyát en su aseveración
acerca de la verdad de que Al-láh, Enaltecido sea, es Quien ha hecho descender
el sosiego sobre el corazón de los creyentes, para que así se incremente su
“imán” (Fe) en mayor cuantía a la que ya tenían, porque el “imán” pasa por
ascensos y descensos, y que Él, Glorificado y Enaltecido sea, les promete a los
creyentes el perdón y la recompensa, así como el auxilio procedente de ejércitos
de su parte, Magnificado sea su Nombre, y que a Él pertenecen los ejércitos de
los cielos y de la Tierra, y que sus ejércitos no los conoce más que Él, y que
Él es, Enaltecido sea, el Conocedor y Sapientísimo, y de que Él es el
Victorioso, el Paciente. A continuación de esto, las áyát mencionan la
recompensa correspondiente a cada creyente, hombre o mujer, y lo que le reserva,
Glorificado sea, de tormento y castigo a todo hipócrita, hombre o mujer, y a
todos los idólatras, hombres o mujeres, quienes asocian otros ídolos a Al-láh,
reafirmando que Al-láh, Enaltecido sea, ha hecho descender en los corazones de
los creyentes el sosiego en la verdad para que aumente su “imán”, y que el
premio a todo eso serán los Jardines del Na’ím “, después de haberlos exculpado
de sus faltas, mientras que la recompensa a la hipocresía, la idolatría y la
mala fe en Al-láh, Enaltecido sea, es el derramamiento de su ira y de su
maldición sobre ellos, reservándoles finalmente, Jahan-nam (El Infierno) como
morada, ¡qué pésimo fin!.
Y otra vez, retorna la noble surat al último
Profeta y Mensajero, las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre él, para
dirigirle el discurso con las palabras de Alhaqq (El Verídico), Magnificado y
Glorificado sea: ((Ciertamente, te hemos enviado como
testigo, anunciador y amonestador)). Surat Alfath (La Conquista); ayat
8.
Es decir, para atestiguar acerca de su
Comunidad y acerca de todas las restantes criaturas, como anunciador para los
creyentes y amonestador para los infieles, los idólatras, los hipócritas,
trasladando la áyat el discurso inmediatamente a los creyentes mediante la
Palabra del Verídico, Glorificado y Enaltecido sea:
((Para que creáis
en Al-láh y en Su mensajero y lo asistáis, lo honréis y Lo glorifiquéis mañana y
tarde)). Surat Alfath (La Conquista); áyat 9.
Vuelve de inmediato el discurso una vez más
al Mensajero de Al-láh, las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre él, para
ensalzar el Fiel Juramento de la Complacencia, prometiendo a los que la hayan
cumplido una enorme recompensa de parte de Al-láh, y con serias advertencias a
los que lo hayan vulnerado, ya que las áyát lo consideran un juramento de
fidelidad a Al-láh, Elevado sea, del cual dice, el más Prestigioso de los
habladores:
((Los que te han
jurado fidelidad, se la han jurado en realidad a Allah; la mano de Al-láh estaba
sobre sus manos. Y quien falte a su juramento sólo lo hará en contra de sí
mismo. Pero el que cumpla el compromiso con Allah le daremos una enorme
recompensa.)). Surat Alfath (La Conquista); áyat
10.
Las malas noticias las dirige la surat a
continuación a los beduinos hipócritas, quienes se rezagaron a la hora de salir
con el Profeta, las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre él, disculpándose
con falsos argumentos, creyendo que no iba a obtener la victoria, a pesar de lo
cual quisieron arrancar de él el perdón y aspirando a obtener su parte del
botín, y Al-láh es conocedor de sus actos, y en verdad que ha preparado el fuego
de Jahannam (El Infierno) a los incrédulos, idólatras e hipócritas que no creen
en Al-láh, Glorificado y Enaltecido sea, ni en su Mensajero, las Bendiciones y
la Paz de Al-láh sean sobre él. A propósito de esto, dice el Verídico,
Glorificado y Enaltecido sea:
((Y a Allah Le
pertenece la soberanía de los cielos y de la tierra, perdona a quien quiere y
castiga a quien quiere. Al-láh es Perdonador, Compasivo.)). Surat Alfath
(La Conquista); áyat 14.
Se dirigen las nobles áyát coránicas en esta
surat a los rezagados, diciendo que serán convocados para la lucha en el nombre
de Al-láh otra vez, y que en el caso de quedarse rezagados de nuevo Al-láh les
infligirá un castigo doloroso:
((Di a los beduinos
que se quedaron atrás: Se os llamará para que luchéis contra una gente de gran
robustez o para que se sometan, y si obedecéis Al-láh os dará una hermosa
recompensa; pero si os echáis atrás, como hicisteis antes, os castigará con un
doloroso castigo.)). Surat Alfath (La Conquista); áyat
16.
Y a continuación afirman las áyát que quedan
dispensados, caso de que se queden rezagados, todos los ciegos, los cojos y los
enfermos, con las siguientes palabras:
((No hay nada que
reprochar al ciego, ni al cojo ni al enfermo.
Quien obedezca a Al-láh y a Su
mensajero lo haremos entrar en jardines por cuyo suelo corren los ríos, pero al
que se aparte, lo castigaremos con un doloroso castigo.)). Surat Alfath
(La Conquista); áyat 17.
Después de lo cual las áyát elogian a los
creyentes que han participado en el Fiel Juramento de “Ridhuán” (de la
Complacencia), afirmando que Al-láh, Elevado sea, está complacido con ellos, y
que ha hecho descender el sosiego sobre sus corazones, ha manifestado su
soberanía sobre ellos defendiéndolos, afianzándolos, y prometiéndoles que
conquistarán muy pronto la Noble Meca, y los colmará de botines cuya captura les
serán concedidos, porque es obra del Victorioso, el Sapientísimo. Parte de estos
botines, destaca el haber apartado las manos de los incrédulos, convirtiéndose
esto en una señal para ellos, y el guiarles por el camino recto, siendo Al-láh,
Glorificado y Elevado sea, de toda cosa inmensamente
poderoso.
Y afirman las áyát que si los incrédulos llegaran a luchar
contra los creyentes, no iban a encontrar quien les auxilie ni quien les dé el
triunfo, siendo éste uno de los principios con que Al-láh, Enaltecido sea, ha
hecho gobernar a las civilizaciones pasadas, y los principios de Al-láh,
Glorificado y Enaltecido sea, son inmutables y no se alteran jamás salvo que Él
lo quiera. Y ciertamente, se ha cumplido la promesa de Al-láh en surat Alfath
para los creyentes posteriormente al conquistar la Meca sin lucha y con la
consiguiente hegemonía que cobraría el Islam en toda la Península Arábiga en su
totalidad, y la superioridad de este último Din (Religión) sobre todas las
religiones por orden de Al-láh y de su designio, y este es un enaltecimiento de
parte de Al-láh, Enaltecido sea, a su último Mensajero, las Bendiciones y la Paz
de Al-láh sean sobre él, y para todos aquellos que con él han defendido el Islam
siguiéndolo el camino recto, y Él es, Glorificado sea, el Omnividente que ve
todos los actos de los siervos, el que está al tanto de sus corazones, el
conocedor de sus intenciones.
Y también es, al mismo tiempo, una forma de
vengarse de los idólatras de Qoraysh, quienes habían apartado a los creyentes de
la Mezquita Inviolable el Día de Alhudaybiya, es decir, antes de eso con dos
años. A este respecto se pronuncia el Mensaje con Palabras del Verídico,
Glorificado y Enaltecido sea:
((Ellos son los que
se negaron a creer y os apartaron de la Mezquita Inviolable y de las ofrendas,
impidiendo que llegaran al lugar de sacrificio.
Y de no haber sido porque
había hombres y mujeres creyentes que no conocíais, habríais atacado y entonces,
sin saberlo, habríais incurrido en delito a causa de ellos.
Para que Al-láh
incluyera en Su misericordia a quien quiso.
Pero si hubieran estado aparte de
ellos, habríamos castigado a los que de ellos se negaron a creer con un doloroso
castigo.
Cuando los que se negaban a
creer albergaron la arrogancia en su corazón, la arrogancia de la ignorancia, y
Al-láh hizo descender Su sosiego sobre Su mensajero y sobre los creyentes y les
infundió la palabra del temor de Él de la que ellos eran más merecedores y más
dignos.
Al-láh conoce cada cosa.)). Surat Alfath (La Conquista); áyát
25-26.
Y las áyát abordan el sectarismo ignorante
que ha empujado a los infieles y a los idólatras de Qoraysh a impedirle al
Mensajero, las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre él, y a sus fieles
seguidores de entrar a la Noble Meca a fin de efectuar la peregrinación menor, y
los creyentes se enfurecieron por ello y han montado en cólera de no ser porque
Al-láh, Elevado sea, hizo descender el sosiego sobre su Mensajero, las
Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre él, y sobre sus fieles seguidores,
imponiéndoles la palabra temerosa. Así pues, Al-láh dio credibilidad a la visión
de su Mensajero, las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre él, diciendo, el
más Prestigioso de los habladores:
((Así fue como
Al-láh le confirmó la visión a Su mensajero con la verdad: Entraréis en la
Mezquita Inviolable si Al-láh quiere, a salvo, con la cabeza afeitada o los
cabellos recortados y no tendréis nada que temer.
Él supo lo que vosotros no
sabíais y dispuso, además de esto, una conquista cercana.)). Surat Alfath
(La Conquista); áyat 27.
Y finaliza la surat de Alfath corroborando la
profecía y el mensaje del último de los profetas y mensajeros, las Bendiciones y
la Paz de Al-láh sean sobre él, que ha sido desmentida por muchos infieles,
idólatras e hipócritas a lo largo de la historia, y seguirán haciéndolo aquellos
de entre los seres humanos que han errado el camino, hasta el Día de la
Resurrección, pero que es confirmada por Al-láh, Enaltecido sea, mediante su
propio testimonio, Elevado sea, y con sus palabras, el más Prestigioso de los
habladores:
((Él es Quien envió
a Su enviado con la guía y la práctica de Adoración verdadera para hacerla
prevalecer sobre todas las demás; y Allah basta como Testigo.)). Surat
Alfath (La Conquista); áyat 28.
Afirma nuestro Señor, Glorificado y
Enaltecido sea, su testimonio diciendo, Elevado sea, que ha hecho descender los
atributos del último de los profetas y mensajeros, las Bendiciones y la Paz de
Al-láh sean sobre él y sea colmado de gracia él y todos ellos, así como ha hecho
descender los atributos de sus compañeros que con él creyeron, en todos los
libros sagrados, entre ellos la Torá y el Evangelio, diciendo, el más
Prestigioso hablador:
((Mohammad es el
mensajero de Al-láh, los que están con él son duros con los incrédulos y
compasivos entre ellos, los ves inclinados y postrados buscando favor de Al-láh
y aceptación, y en sus caras llevan la huella de la postración; así son
descritos en la Torá.
Y su descripción en el Inyil es que son como una
semilla que echa su brote, lo fortalece, cobra grosor y toma forma completa
sobre su tallo maravillando a los sembradores, para con ellos indignar a los
incrédulos. Al-láh ha prometido a los que de ellos crean y practiquen las
acciones de bien, un perdón y una enorme recompensa.)). Surat Alfath (La
Conquista); áyat 29.
(1).
De entre las realidades de la
existencia está: ((Que Al-láh posee los ejércitos de
los cielos y de la Tierra))
Y la referencia a esta realidad
viene dos veces en la Sura de Al-fath (La conquista), (en la cuarta y la séptima
aleya). Los ángeles, los seres buenos de los humanos y los genios son algunos de
los soldados de los cielos y de la tierra. Además de los diversos fenómenos
cósmicos como: los movimientos de la Tierra y los meteoros del cielo, los
cometas y meteoritos, el intercambio entre la noche y el día, la sucesión de las
estaciones, el relámpago y el trueno, el viento, las nubes suspendidas entre el
cielo y la tierra, la caída de las lluvias, el flujo del agua y su
almacenamiento, los seísmos, las erupciones volcánicas, las tormentas y
huracanes aéreos y marítimos, y otros fenómenos .
Y los
fenómenos naturales son parte de los ejércitos de Al-láh, y la comprensión por
parte de los científicos del mecanismo de su desencadenamiento nunca las excluye
de este marco. Y Al-láh (Enaltecido sea) es quien los crea como castigo a los
culpables y como prueba a los buenos y una lección a los sobrevivientes
.
(2).
De entre las realidades
absolutas está: ((la soberanía de los cielos y la
Tierra es exclusiva de Al-láh)). La referencia a esta
realidad viene en la áya (aleya) decimocuarta de la sura de Al-fath (La
conquista) y en otras áyat coránicas, y eso, porque una persona razonable no
puede imaginarse este universo sin creador, dueño y poseedor, quien tiene el
poder, la ciencia y la sabiduría que le permitieron crearlo de forma singular,
pues el universo material no se puede auto crear o existir por casualidad, ya
que está controlado por una gran cantidad de leyes que no cambian y la
casualidad es incapaz de conseguirlo. Por lo tanto, debe existir un gran creador
de este universo, quien nadie comparte con él el reino y nadie le disputa su
soberanía y no tiene semejanza entre sus criaturas.
(3).
Las leyes de Al-láh en el
universo son firmes, no cambian ni se alteran a menos que Él lo permita
(Glorificado y Enaltecido sea). La sura de Al-fath (La conquista) trata de esta realidad en la áya vigésima tercera
cuando dice el Verídico, Glorificado y Enaltecido sea: ((y no hay quien
altere las leyes que Al-láh dispuso)) .
(4).
Se señalan algunas cualidades
del Profeta y último Mensajero, las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre
él, y las de los creyentes, las cuales se recogen en el Torá y en el Evangelio
.
(5).
La semejanza entre el escaso
número de musulmanes que estaban
alrededor del Mensajero de Al-láh, las Bendiciones y la Paz de Al-láh
sean sobre él, al principio de su bendita predicación, y el incremento gradual
de los mismos en torno a este Mensaje Celestial, con una de las maneras de
reproducción en las plantas que es mediante los brotes, que crecen en la zona
que separa la raíz y el tallo. El proceso de reproducción por brotes ha sido
descubierto recientemente, mientras que la comparación con este ha sido revelada
en el Libro Sagrado del Corán hace mil cuatrocientos años al Profeta, las
Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre él, que era analfabeto al igual que la
gran mayoría de su nación, y que vivía en una tierra desierta. Todo esto ofrece
pruebas a todo quien posee razón y discernimiento .
Y cada una de estas cuestiones
necesita de un recurso especial, y por lo tanto, me concentraré únicamente en el
último punto, que es la reproducción de algunas plantas por brotes. Antes de
empezar esta mera cuestión científica, hay que exponer rápidamente los dichos de
algunos intérpretes en la explicación de esta parte de la última aleya de la
sura de Al-fath (La conquista).
Algunos comentarios de los
intérpretes :
Relativo a la interpretación de
Su Palabra (Enaltecido sea): (( Muhammad es el mensajero de
Al-láh, los que están con él son duros con los incrédulos y compasivos entre
ellos, los ves inclinados y postrados buscando favor de Al-láh y aceptación, y
en sus caras llevan la huella de la postración; así son descritos en la Torá. Y
su descripción en el Inyil es que son como una semilla que echa su brote, lo
fortalece, cobra grosor y toma forma completa sobre su tallo maravillando a los
sembradores. Para con ellos indignar a los incrédulos. Al-láh ha prometido a los
que de ellos crean y practiquen las acciones de bien un perdón y una enorme
recompensa ))
Ibn
Kazir, que Al-láh sea compasivo con él, narró, de forma resumida: Esta nación
(es decir la nación islámica) es glorificada en los libros anteriores, y los
mejores y más gloriosos de todos, son los compañeros del Mensajero de Al-láh,
las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre él. Al-láh (Glorificado y
Enaltecido sea) se refirió a ellos en los libros sagrados y en las noticias
deliberadas. Por eso, dijo Al-láh (Alabado y Enaltecido sea) aquí:
((así
son descritos en la Torá)), luego dijo ((Y su descripción en
el Inyil (el Evangelio) es que son como una
semilla que echa su brote)) es decir, su retoño o
vástago ((lo fortalece, cobra
grosor)) es decir, crece y se alarga,
((y
toma forma completa sobre su tallo maravillando a los sembradores)) es decir, los
compañeros del Mensajero de Al-láh las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre
él, lo apoyaron y le hicieron triunfar, ellos son como los brotes que están en
la planta, ((Para con ellos indignar a los
incrédulos))
En las
otras interpretaciones (como Al-Galaleen, Al-Zelal, Safuat Al-Boyan,
Al-Montajab, Safuat Al-Tafaseer) se ven explicaciones semejantes, y no veo
necesidad alguna para repetirlas.
De las evidencias científicas
del texto coránico :
La aleya generosa que estamos
explicando recoge que el Profeta, las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre
él, y sus generosos compañeros eran tal como citaba el Evangelio descendido por
Al-láh (Enaltecido sea) sobre su siervo y Mensajero Jesús, hijo de María (la paz
sea con ambos), como la buena nueva premonitoria de la revelación del último
Mensajero. Se contempla en el siguiente texto:((son como una semilla que echa su
brote, lo fortalece, cobra grosor y toma forma completa sobre su
tallo)). Se dice (brota) la planta
o, (echa su brote) es decir, que surgen unos tallos adicionales desde los nudos
que hay en la base de su tallo, y son muy parecidos a él, mientras que las ramas
son distintas al tallo, y salen de cualquier zona sobre el .(Lo fortalece), o sea, que la
planta original proporciona el brote con el alimento necesario para crecer,
entonces se refuerza y sostiene la planta principal desde su base; como se dice
(fortalecer) la construcción, que quiere decir su base fue reforzada. Y ha sido
probado científicamente que el brote cuando surge de la planta original (la
madre), depende completamente en su alimentación de ella, hasta que se crean
sobre él tres hojas verdes y cuatro o cinco raíces, entonces, empieza a depender
de sí mismo en su alimentación.
(Cobra grosor), significa que
se pasa de la finura al grosor y esto es por reforzarse las paredes de sus
células, mediante la secreción de grandes cantidades de celulosa y otras
sustancias, y también por la aparición de unos nudos cubiertos por las vainas de
las hojas; (toma forma completa sobre su
tallo), es decir, se establece sobre
sus orígenes. En esta etapa, que es la que sigue a la de ponerse grueso, las
células empiezan a dividirse para que la zona situada entre un nudo y el
siguiente se prolongue, cada zona de estas empuja a la siguiente hasta que se
complete el crecimiento y luego las espigas se establecen sobre los tallos,
cuando éstos llegan al fin del crecimiento .
Pero los esquejes de las
palmeras son de dos tipos: el primero crece a una altura determinada del tronco
de la palmera, y no tiene un grupo de raíces. El segundo crece de la base de la
palmera, y tiene sus propias raíces, se separa de la palmera para poder
reproducir la especie de esta palmera,
plantándolo en otro lugar .
Y la
generosa aleya coránica que estamos interpretando trata una realidad científica,
que ha sido conocida recientemente, y es la reproducción de unas plantas a
través de los brotes, es decir, las yemas que crecen en la zona que separa la
raíz y el tallo, como pasa en muchas plantas estratégicas y importantes como: el
trigo, la cebada, el maíz, la caña de azúcar y otras de las plantas de la
familia que se caracteriza por las hojas trenzadas (trenzas de palma), y los
tallos rectos y delicados, que constan de piezas conectadas entre ellas y con
las flores compuestas en forma de corimbos que maduran formando las espigas,
también se caracteriza por las raíces fibrosas que muchas de ellas llevan
rizomas en forma de nudos, y la mayoría de ellas se reproducen mediante los
brotes que hacen que aumenten sus frutos, porque es una de las familias mas
grandes de las plantas (ya que abarca 450 especies aproximadamente, y cada
especie comprende más de siete mil tipos diferentes, y cada uno representa a
billones, por lo tanto, las plantas de esta familia se extienden en la tierra
cubriéndola a lo largo de grandes extensiones, que superan las que cubre
cualquier otra familia de plantas). La familia abarca hierbas y plantas
temporales y longevas, y se caracterizan por tallos articulados, normalmente
delgados. Por eso, Al-láh (Enaltecido sea) les concedió la capacidad de
reproducirse mediante los brotes, para que refuerce su tallo, pueda resistir el
viento, apoyarse sobre su base y multiplicar sus frutos.
Los brotes son unas yemas que
crecen en la zona que separa la raíz del tallo. Como en la planta de trigo, que
sus raíces se componen de un grupo principal que surge de la semilla, y un grupo horizontal que sale de los brotes
laterales. Así como, el tallo se divide en un tallo principal, que representa el
pequeño tallo salido del interior de la semilla después de completar su
crecimiento y muchos de los tallos
horizontales que surgen de la base
del tallo, en forma de palos básicos, que salen de los brotes que se encuentran
en los nudos dobles de la base del tallo principal, por lo tanto, las plantas
que se reproducen mediante los brotes pasan por varias etapas, la primera, que
es cuando surgen las yemas, la segunda, es la salida de los brotes, y la
siguiente, es la etapa de composición de las flores y los frutos, que se
multiplican de tal forma que llegan incluso a cincuenta en la misma planta. Y
así se aprecia que de una semilla surge un grupo de tallos adicionales (brotes)
que rodean al tallo original formando una raíz compuesta de los tallos
entrelazados entre sí en un sólo grupo de
raíces fibrosas que salieron de un solo grano de trigo cuando brotó, es
decir de un solo origen. Este único origen es como un tallo único que ha salido
de una sola semilla, y tiene una raíz única, y rápidamente crecen los brotes hasta llegar
aproximadamente a la altura del tallo principal y dan espigas como él, es decir,
cada brote tiene su espiga o sus espigas. Y así el grano de trigo da varias
plantas unidas en un ramo donde cada planta tiene su espiga o sus espigas. La
espiga de trigo es una espiga compuesta , ya que su eje lleva unas espigas más
pequeñas (espiguillas),ordenada por alternación en dos filas, una en frente de
otra, y el eje termina normalmente por una espiguilla al borde. En cada
espiguilla se forman dos o tres granos de trigo, y la espiga lleva cerca de (15
a 20) espiguillas. Y los brotes salen seguidos, uno tras otro, de aquí la
expresión ((que echa su brote)).
Por la reproducción de brotes, el tallo
principal de la planta se rodea de unos tallos secundarios. (Los brotes) que
crecen alrededor de ella, en forma de una raíz de palos rectos, que aumentan el
tamaño de la planta principal, y su diámetro va haciéndose mas grueso, y la hace
capaz de mantenerse sobre su raíz, entonces se incrementa su firmeza ante el
viento, por ocupar un lugar más grande en el centro donde se crece. Además se
multiplican sus frutos y aleja las malas hierbas, impidiendo que crezcan cerca
del tallo principal y del grupo de raíces. Mientras que los esquejes (como los
de las palmeras), debilitan la madre y disminuye el jugo alimenticio que llega a
ella especialmente en los tipos que crecen a la altura del tronco de la palmera,
además se convierten en refugio para los diferentes insectos y
enfermedades.
Quien lee el Corán se asombrara de la
extrema precisión con la cual ha sido elegida la palabra (brote) en la aleya que
estamos explicando y eso es porque los brotes son completamente diferentes a los
esquejes y los otros tipos de reproducción de las plantas, ya que los brotes no
se separan de su planta original, pero los esquejes y otros se separan de sus
orígenes tal como pasa en las palmeras de dátiles. Las investigaciones de la
botánica afirman que la salida de los brotes impide el letargo de la planta
madre, lo que normalmente pasa durante la formación de las espigas.
Y esta áya (aleya) ha venido para
describir la estrecha relación entre el Profeta, las Bendiciones y la Paz de
Al-láh sean sobre él, y sus generosos compañeros, que se aprecia en su
amabilidad, su simpatía, y clemencia, de tal forma que no tiene semejanza con
ninguna otra relación entre la gente ni los individuos ni los grupos,
comparándolos con los brotes que surgen alrededor de la planta principal
reforzándose unos a otros, recibiendo de un mismo origen y alimentándose de una
misma fuente, por eso no han sido comparados con los esquejes porque su papel es
diferente al de los brotes.
Pues mientras que todos los brotes
y el tallo principal se alimentan de una misma raíz, de la que no se
separan nunca, ya que si lo hacen pueden morir. Por otro lado los esquejes que
crecen en la base de las palmeras se separan de sus raíces cuando producen
raíces laterales horizontales que crecen hasta el extremo de convertirse en el
recurso principal de alimentación para el esqueje, empezando una vida
independiente completamente del origen de donde vino. Comparar al Profeta las
Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre él, que fue enviado y predicó solo a
la gente la religión completa de Al-láh, con la planta bendita, y comparar
sus compañeros encontrándose alrededor de él y su sinceridad y fidelidad a su
personaje generoso, además de su dependencia entera (después de Al-láh Altísimo)
de su senda, comparándolos con los brotes crecidos en torno de la planta
bendita. En esa expresión no se puede usar la palabra (esqueje) que se aleja de
su origen de inmediato, y los compañeros del Mensajero de Al-láh las Bendiciones
y la Paz de Al-láh sean sobre él, eran la gente más unida a él, y más cerca
también, y así lo fueron a lo largo de su vida honrada, y después de su muerte.
Por lo tanto los compañeros (Al-láh esté complacido con ellos) y los
musulmanes en general suplican a Al-láh vivir bajo la sombra de la Sunna del
último Mensajero, las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre él, morir
creyendo en su religión, y resucitar en su grupo y agruparlos en el Alto Paraíso
si Al-láh quiere. Y no hay prueba mayor que la descripción de Orwa Ben Masuud
Al-saqafy –antes de entrar en el Islam- del amor que los compañeros sentían y
ofrecían al Mensajero de Al-láh, las Bendiciones y la Paz de Al-láh sean sobre
él, cuando se encontraba en la delegación de Quraysh el Día de Hudaibeya, este
hombre volvió a decirles: !Oh pueblo de Quraysh!. He visto a Kisra en su reino y
al Cesar en su reino y también Negus en su reino, pero por Al-láh, no he visto
un rey en su pueblo como Muhammad entre sus compañeros, y he visto a un pueblo
que no lo entregaría por nada del mundo, así que hacer lo que veáis
bien.